25 de octubre de 2014

6667.- ALLÁ ABAJO EL ODIO ES EL PAN DIARIO



6667.- ALLÁ ABAJO EL ODIO ES EL PAN DIARIO


 Sí o sí quiere el adversario ganar, se obsesiona, desespera, no resiste su ambición, su propia tentación, no va a parar hasta conseguirlo. Esto se traduce en que sí o si una vez tenemos que perder.

 Quiere convencernos de que es orgullo ganarle siempre, entonces, se ha desesperado y le ha pedido a Dios ganar una vez. Dios se lo ha concedido y un vez nos toca perder.

 ¿Dios le hace caso al adversario?, no, de ninguna manera y nunca, pero nos conviene para llegar a adquirir nuevos méritos delante del Señor.

 Estos nuevos meritos consisten en padecer las injusticias con paciencia, en sufrir las peores, atroces y abominables injusticias una y otra vez con paciencia, solo porque sí, porque Dios lo quiere.

 No lo quiere directamente, lo quiere porque lo permite o acepta.

 Ahí es donde golpea el adversario, a donde quería llegar, donde realmene está tentándonos, quiere que odiemos a Dios y nos da fuerza para ello después de humillarnos injusta y asquerosamente, después de hacernos padecer constantemente.

 Es fácil perseverar en la fe cuando es cómodo y no hay problemas, pero cuando no conocemos otra cosa mas que tormentos, es difícil, sin embargo, eso es lo que vale, y de esto no esta nadie libre, a todos nos toca.

 A todos nos toca y va a ser peor porque a cada instante la humanidad se degrada y corrompe mas arrastrando al mundo al infierno, ligándolo, entrelazándolo, logrando que el mundo del abismo tenga libre acceso a la tierra.

 Tenemos que aprender a perseverar, sufrir con paciencia lo que es inevitable y seguir adelante, ofreciendo todo como sacrificio y venciendo los tormentos infernales donde los demonios quieren imponernos que reneguemos de Dios.

 Si no perseveramos, somos arrastrados por los demonios a las tinieblas y allá abajo no será justamente un paraíso, será peor, porque el odio es el pan diario y el odio es lo que hace padecer, entonces, mas vale soportar el tormento y rechazar la tentación del odio.

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