9 de noviembre de 2014

VENCER LA TENTACIÓN DEL ODIO



VENCER LA TENTACIÓN DEL ODIO


 En ese inconmensurable ego entra sin límites satanás, y cuanto mas orgullosas, ególatras y viciosas las almas, mas poder, dominio y control tienen los demonios.

 Las almas se sienten orgullosas de su podredumbre, pero es la puerta del infierno, es el abismo por el que los demonios pueden entrar en su vida. No dejan de cultivarlo, engrandecerlo, no dejan de cavar su propia fosa, provocar su misma ruina actual y eterna.

 No podrán vivir pronto con tantos demonios metidos en su vida, no podrán pero como estúpidas seguirán llamando a este infierno ‘vida’ y delirando de orgullo.
 Serán las mas imbéciles e infelices almas que han pasado sobre la faz de la tierra, y como tales, por merecerlo, serán las peores esclavas de toda la historia.

 Seguirán negando la verdad, continuarán apartándose de ella, se administrarán sobria hasta hundirse y hasta perder totalmente la noción de la realidad.

 Serán esclavas como lo merecen y se pudrirán en vida deformándose como demonios, luego se perderán desapareciendo para siempre como lo han querido, como si nunca hubiesen existido.

 Ahí finalmente se hará justicia cuando se pudran en el infierno como lo han querido, sin embargo, mientras tanto, hay que soportar que estas abominaciones, inmundicias, depravaciones, abismos caminantes, se paseen sobre la faz de la tierra.

 Mientras tanto tenemos que aprender a soportar que paseen su infierno pestilente, abominable, corrupto y miserable por el mundo. Tenemos que aprender a tener paciencia y soporta por nuestra santificación, purificación y crecimiento evolución espiritual.

 Mientras tanto debemos rechazar a los demonios, sus tentaciones, rechazar la ofensiva infernal, para defender y proteger a las almas que son solamente estúpidas y que no merecen perderse.

 Tenemos que hacer esta caridad espiritual que nos cuesta la vida, en la que somos destrozados por los demonios, y encima, para con quienes nos vuelven la vida insoportable, los mismos que son usados por los demonios para hacernos padecer un infierno en el mundo.

 Tenemos que amar a nuestros enemigos, defenderlos de los demonios y vencer la tentación del odio acá, donde es tan fácil y gustoso odiar, donde sería sumamente justo.

 Si pasamos por esto, seremos libres y habremos alcanzado la semejanza con Dios beneficiando a quienes nos hacen padecer perjudican, odian.

 Distinguir, están los que irremediablemente se perderán, por esos que son irrecuperables, no hay que preocuparse, esos pertenecen ya a satanás, lo han querido ellos mismos.

 Mientras esos cerdos reinan, tenemos que soportar el odio de los idiotas orgullosos y evitar que se pierdan peleando contra los demonios que quieren perderlos y contra los que nos tientan a nosotros con el odio como si fuera defensa.

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