29 de diciembre de 2014

QUE DIOS HAGA JUSTICIA



QUE DIOS HAGA JUSTICIA


 Se desespera por controlarnos, dominarnos, someternos, esclavizarnos, quiere imponerse, reinar, prevalecer, imperar el adversario, satanás.

 Eso es clara señal de que tiene miedo. Aunque diga que no, es evidente que teme por sí, de lo contrario no estaría tan preocupado por imponerse, reinar, prevalecer, dominar.

 Con engaños, mentiras, sugestiones, inspiraciones, quiere imponernos que lo sigamos, nos seduce o nos intimida, nos tienta u oprime, pero siempre busca, quiere aspira y persigue lo mismo, usarnos, someternos, dominarnos y arrastrarnos a que le demos satisfacción a sus caprichos.

 Sea como sea quiere imponernos que odiemos con y como él, desea hacernos depositarios de su espíritu, es decir, imponernos que odiemos, aborrezcamos, vomitemos su veneno.

 Realmente es fácil en estos tiempos odiar, aborrecer, despreciar, etc., las almas son repugnantes, abominables, condenables, unas por estúpidas, otras por soberbia, por no se salva nadie, es una abominación infernal.

 Se han deformado volviéndose semejantes a demonios, son detestables, chorrean inmundicia, dan asco, entonces, siempre van a sobrar motivos para odiarlas, despreciarlas, rechazarlas.

 Eso es lo que aprovecha el adversario, nos perturba, molesta, asedia, castiga, para que una persona que de por sí ya da asco y es insoportable, nos resulte mas abominable, aborrecible y despreciable.

 Así es como ‘mete cizaña’, nos ataca, golpea, castiga y hace padecer para que, sufriendo, veamos mas repugnante e insoportables a los otros de lo que ya son.

 Es como si nos castigara, hiciera padecer y luego nos sugiriera que es por culpa de esos otros y de sus inmundicias, vicios y deformidades que padecemos, tentándonos con odio de esta manera.

 Debemos ver realmente lo que son, no excusar, ver lo abominables, infernales, insoportables, repugnantes que son, pero viéndolo, vencer la tentación del odio y no dejarnos llevar, que Dios Haga Justicia.

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