6 de julio de 2015

LAS ALMAS ESTÁN ENFERMAS DE MALDAD



LAS ALMAS ESTÁN ENFERMAS DE MALDAD


 Nos da el adversario una oportunidad de realizar una venganza, luego otra y así pasamos por el mundo dedicándonos a venganzas constantemente.

 No vemos en lo que nos convertimos, siempre nos dedicamos justificados, que se trata de algo debido, sumamente justo y hasta necesario.

 Terminamos volviéndonos caprichosos, odiosos, resentidos.

 En principio parece a favor nuestro, pero la realidad que ese es el camino en el que nos autodestruimos, arruinamos, deformamos y llegamos a ser sumamente iguales a demonios, o incluso hasta peores.

·       Venganza puede consistir en hacer padecer a los mismos que nos hicieron padecer.

·       Puede consistir en hacer padecer a esos mismos de la misma manera o de otra igual o mas dolorosa.

·       También puede ser hacer padecer a alguien relacionado, y también de la misma manera o mas grande aun.

·       Puede consistir en hacerse adorar, servir, obedecer.

·       Puede tratarse de dedicarse completamente a sí mismo convirtiéndose en ególatra caprichoso, miserable, obsesivo, desesperante, histérico, etc.

 Son muchas las formas que asume la venganza, y nunca son verdaderamente a favor de quienes la ejercen, realizan o ejecutan.

 Quien se cobra venganza se autodestruye, se vacía y nunca llega a obtener satisfacción.

 También se coloca a merced de demonios que aprovechan este instrumento dócil a sus sugestiones, insinuaciones, sugerencias.

 Llega a ser como un mercenario escupiendo odio, vomitando veneno y buscando cualquier excusa para hacerlo, y siempre con el mismo inútil e imbécil razonamiento infernal, que el otro lo merece o hasta lo provoca queriendo presentar al victimario como víctima.

 Las almas están enfermas de maldad, están podridas, solo quieren escupir veneno, vomitar odio, dedicarse a autodestruirse y empeñarse en destruirse mutuamente en el camino sin llegar a ver que quienes se benefician realmente son los demonios manipulando a unas y otras.

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