30 de julio de 2015

SIN PERDÓN NO SE SALE DE ALLÁ ABAJO



SIN PERDÓN NO SE SALE DE ALLÁ ABAJO


 Las almas no perdonan, por eso es que no mueren a sí mismas. Permanecen en la incoherencia-contradicción de estar muertas sin morir.

 Están muertas porque odian, porque reniegan de Dios, porque se apartaron de Él eligiéndose a sí mismas, y no mueren porque no perdonan.

 Están muertas porque no están en comunión con Dios y no pueden recibir Su Vida-Presencia.

 Motivos para odiar siempre hay, muchas veces los consideramos mas que justos y los demonios aprovechan para mantenernos en esa creencia.

 La cuestión es que debemos perdonar para salir del abismo, para volver a la comunión con Dios, nada impuro puede permanecer en su presencia.

 Si bien los otros no merecen el perdón, podemos considerar que no merecemos la muerte y otorgar el perdón para ser liberados del abismo de tinieblas de olvido y negación de Dios y volver a la comunión con Dios.

 Perdonar es aceptar, pero no es adorar, no implica seguir ni obedecer, es solo liberar, dejar libre, aceptar y olvidar.

 Es la última prueba para salir del abismo, ante la verdad evidente, viendo groseramente la inmundicia de nuestros enemigos, tenemos que perdonarlos, no odiarlos, olvidarlos y así podremos seguir el camino.

 Así podremos volver a Dios al camino, continuar creciendo y evolucionando espiritualmente. Si los otros no quieren otorgarnos el perdón en reciprocidad, quedan allá abajo y sometidos a peores demonios todavía porque ahora les quema el perdón que les otorgamos, atestigua contra ellos.

 Los demonios los tienen sujetos y los atormentan con desesperación porque quieren descargar su bronca ante la frustración porque no consiguieren imponernos el odio como manera de vida.

 También los atormentan porque al ser rociados con la sangre pura del perdón, tienen una oportunidad de rectificarse, cambiar de vida, volver a Dios, o sea, los demonios temen perder el control que sobre ellos ejercen.

 La cuestión es que debemos perdonar, el que perdona vuelve a Dios, el que no lo hace se expone a la acción perversa de los demonios que están desesperados por devorar almas en esta vida y por tenerlas de esclavas para atormentarlas por toda la eternidad.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario